
Cuántas veces el enemigo ha querido decirte que no tienes valor, que no sirves para nada, pero la realidad es que Dios te hizo a Su imagen y semejanza, puso en ti un poder para administrar las cosas, y ha puesto en ti un liderazgo para desarrollarlo en su obra, pero todo esto para ejercercerlo con una actitud de obediencia.
Queridos hermanos en Cristo, es bueno que tengamos presente que el Señor nos ha delegado una autoridad para ejercerla en Su nombre, pero también es necesario que haya en nosotros una actitud de obediencia hacia El y hacia los lideres delegados por El.
Dios te bendiga.


























