La palabra multiplicación o
multiplicar implica crecer, aumentar, desarrollarse, reproducirse; en el
libro de Génesis vemos como Dios ordena al hombre y a la mujer a
multiplicarse: "Y creo Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo
creo. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos, llenad la
tierra y sojuzgadla”. (Génesis 1:27-28). En este pasaje podemos ver que Dios
crea al hombre, luego lo bendice, y por ultimo le da el mandato u orden de
multiplicarse; en otras palabras Dios le estaba diciendo a Adán: multiplícate,
crece, aumenta, debes reproducirte.
Es interesante comparar este mandato
con Lucas 24:50 y Mateo 28:18-20,
En Lucas 24:50: “Y los saco fuera hasta Betania y
alzando sus manos los bendijo”.
En Mateo 28:18-20: “Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada
en el cielo y en la tierra.
Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones,
bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;
enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado;
y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”.
Al aceptar a Cristo como nuestro salvador somos
hechos hijos de Dios, nuevas criaturas,
Jesucristo nos bendice con su presencia y poder (Espíritu), y nos da el mandato
de ID y haced Discípulos, Cristo nos está diciendo: multiplíquense, Reprodúzcanse,
ganen almas para mi Reino.
Todos debemos y estamos llamados a participar de
la visión de multiplicación, amén.


