
Dios ha puesto en la iglesia la visión y la unción de multiplicación, en su ministerio terrenal, Cristo mostró la visión de la multiplicación:
1- Escogiendo a doce hombres, quienes serian llamados apóstoles, según Mateo 10:1-4.
2- Seleccionando otros setenta discípulos para ampliar el trabajo evangelístico y misionero, según Lucas 10:1-2.
3- El libro de los Hechos registra la cantidad aproximada a ciento veinte hermanos, los cuales estuvieron reunidos esperando la manifestación del Espíritu Santo en Pentecostés. (Hechos 1:15).
4- Las Escrituras señalan que Cristo apareció a más de quinientos hermanos, según 1era. Corintios 15:6.
Antes de su ascensión al cielo, Cristo habló a sus discípulos sobre la necesidad de que ellos recibieran el poder del Espíritu Santo en sus vidas, expresando en Hechos 1:8 lo siguiente: “Y recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra. La unción del Espíritu Santo capacitaría a los discípulos para que se manifestara una multiplicación poderosa en diferentes lugares a través de ellos, lo cual se cumplió , ya que en el libro de los Hechos se evidencia tal multiplicación:
1. En los primeros días de la iglesia ocho mil personas fueron salvas, según Hechos 2:41 y Hechos 4:4.
2- El número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén, según Hechos 6:7.
Si queremos participar y experimentar la multiplicación debemos recibir el poder del Espíritu Santo y ser testigos de Cristo, para que las almas puedan conocer a Cristo y ser liberadas. Amén.


