
Introducción: El capítulo 4 de Mateo describe el comienzo, de manera oficial, del Ministerio de Jesús; y en este capítulo podemos ver pasos o etapas necesarias para ser efectivos en nuestras vidas y ministerios, logrando tener y recibir multiplicación y cosecha. Veamos:
I- El primer paso o etapa es el desierto, donde nos enfrentaremos a tentaciones de Satanás.
Mateo 4:1: Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo.
A- Dios nos lleva al desierto y Satanás nos ataca allí. Antes de multiplicación y cosecha Dios permite desiertos en nuestras vidas y el enemigo ataca nuestra fe.
Es interesante notar que el texto afirma que fue el Espíritu Santo que llevo a Jesús al desierto. Cristo, antes de experimentar su ministerio de multiplicación y cosecha fue probado, y tentado. El desierto resulto ser tanto el lugar de crecimiento y desarrollo espiritual, como de tentación del enemigo. Vs 2 dice, después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches. Eso me habla de intimidad espiritual, de tiempos de oración, de búsqueda, de comunión, cuarenta días de propósito, cuarenta días de matutinos, de vigilias, etc.
El Vs 2 dice que después de estos días tuvo hambre, surgió una necesidad, muchas personas no entienden las cosas espirituales, muchos dicen: he estado ayunando, orando, pero porque me vino esta prueba, esta tentación, cada vez que ayuno y tengo búsqueda de Dios, el enemigo se me levanta, porque sucede esto? Lo que ignoramos es que cuando Dios nos lleva al desierto, a su presencia, nos fortalecemos para enfrentar ataques del enemigo. Y además, después del ayuno, de la oración, siempre vendrán situaciones de necesidad, y el enemigo querrá utilizar esto para desenfocarte. No es la intención desarrollar todo lo concerniente a las tres tentaciones que tuvo Cristo en el desierto, sera otro mensaje solo para este tema, pero lo que debemos entender es que vendrán tentaciones y ataques a nuestras vidas, pero como vencer estos ataques?
B- Tienes un arma poderosa para vencer al enemigo: La palabra de Dios. Úsala…
Vs 3-4: Y vino a el el tentador, y le dijo: Si eres hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. El respondió y dijo: Escrito esta: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
El enemigo, en el desierto te atacará con palabras., pensamientos, hasta te citara la Escritura, como lo hizo con Cristo.
Cristo le respondió vs 7: Escrito esta también: No tentarás al Señor tu Dios.
En el vs 10 Cristo le dijo: Vete Satanás, porqué escrito está. Al Señor tu Dios adorarás y a él solo servirás.
II- El segundo paso o etapa para obtener multiplicación y cosecha es dejar Nazaret y mudarnos a Capernaum.
Vs 13: Y dejando a Nazaret, vino y habito en Capernaum, ciudad marítima, en la región de Zabulón y Neftalí.
a- Dejar Nazaret significa dejar la incredulidad, contiendas y envidias,
Marcos 6:5: Y no pudo hacer allí ningún milagro, salvo que sano a unos pocos enfermos, poniendo sobre ellos las manos. Y estaba asombrado de la incredulidad de ellos.
En Nazaret Cristo fue confrontado y rechazado por su misma gente, sus mismos hermanos y parientes, Para obtener multiplicación y cosecha, debemos dejar Nazaret, Uno no puede conectarse a gente incrédula, gente que te desanima, expertos en dar desaliento a otros. En Nazaret, la gente te juzga por la apariencia, pero no conocen lo que Dios ha dicho de ti. Te ven como el hijo del carpintero, y se escandalizan de ti. Pero no están viendo lo que Dios está viendo, un llamado a multiplicarte y a cosechar, Mientras seas el hijo del carpintero todo está bien, pero cuando te vas a multiplicar y a cosechar, como que comienzas a molestar, Es que Eclesiastés 4:4 dice: todo trabajo y toda excelencia de obras despierta la envidia del hombre contra su prójimo.
Pregunta a tu hermano que tienes al lado: Donde vives, en Nazaret? Dile hoy yo me mudo, voy hacia Capernaum, hoy dejo la envidia, los celos, la incredulidad, las dudas.
B.- Entrar a Capernaum, ciudad marítima, tierra de oportunidades y promesas de multiplicación y cosecha
Para multiplicarnos hay que ver la ciudad marítima,( donde hay peces) hay que ver las oportunidades de pescar, de cosechar, Cristo se movió a la tierra de Neftalí y Zabulón,, tribus del norte que habían sufrido en la historia severamente de mano de los asirios, pero que sería visitada por Dios: Cristo cumple la profecía de Isaías 8:23-9:1 decía: Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, galilea de los gentiles, el pueblo asentado en tinieblas vio gran luz, y a los asentados en región de sombra de muerte luz les resplandeció.
Dios está haciendo lo mismo que en el principio, en el Génesis; donde había tinieblas, el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas, y Dios dijo: sea la luz, y fue la luz.
En Capernaum, hay multiplicación y cosecha porque se está activando la palabra profética, los que están en tinieblas verán gran luz. Isaías 54:1 dice: Regocíjate oh, estéril la que no daba a luz. Isaías 60: 1. Levántate y resplandece, porqué ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti,
En Juan 1:4 dice: En el (Cristo) estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres, la luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.
En Juan 8: 12 Cristo dijo. Yo soy la luz del mundo; en Mateo 5: 14 dice, Cristo: Vosotros sois la luz del mundo.
III-El tercer paso para experimentar multiplicación y cosecha es predicar y vivir el Evangelio del Reino.
Vs 17: Desde entonces, comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado
A- Hay que predicar el Evangelio del Reino. No es el evangelio de un concilio, de una religión, no, es el evangelio de un reino, que tiene un rey, que gobierna sobre todas las cosas, un evangelio que presenta un reino donde hay salvación, sanidad, liberación, bautismo en el Espíritu Santo, manifestación de dones y ministerios, cambios de vida, restauración de familia, provisión sobrenatural,
B.- El mensaje es que debemos arrepentirnos, metanoia, en griego, cambio de mentalidad, Para multiplicarnos y cosechar bendiciones debemos arrepentirnos de nuestros pecados, hay dejar los hábitos y practicas pecaminosas, ya que el libro de Proverbios 28:13 dice. El que encubre sus pecados no prosperara, mas el que los confiesa y se aparta alcanzara misericordia.
IV-El cuarto y último paso para multiplicarnos y cosechar como iglesia es entender que todos debemos convertirnos en Pescadores de Hombres
A- Jesús nos ve como lo que somos, hermanos, (Mateo 4:18)
B- El llamado es seguir a Cristo, y El nos hará Pescadores de Hombres, nos dará la capacidad y habilidad para ganar almas, para multiplicarnos y cosechar para su reino, El miro a dos hermanos, que echaban la red en el mar. El vio ese potencial, y los convirtió en pescadores de hombres, que echarían redes para pescar almas.


