II.- Una Iglesia con carácter Apostólico  cree en las maravillas y señales de Dios, pero también manifiesta un fuerte compromiso a perseverar en la enseñanza y comunión entre sus miembros.

A.- Maravillas, señales y prodigios.Hechos 2:43: Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles.

Es interesante notar que, en la manifestación del Espíritu Santo en el dia de Pentecostés, aun los no creyentes dieron testimonio de las maravillas de Dios. En Hechos 2:8-11 dice:

 "¿Como pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de África mas allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tantos judíos como prosélitos, cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios"

De forma sobrenatural, los creyentes, al ser bautizados en el Espíritu Santo (Hechos 2:1-4), comenzaron a hablar en diferentes lenguas e idiomas  las maravillas de Dios. En otras palabras, sin conocer estos idiomas, el Espíritu Santo les puso a hablar los mismos  para que todas aquellas personas que habían viajado a Jerusalén, escucharan el mensaje del Evangelio en su propia lengua, realmente son maravillas de Dios. 

El Apóstol Pedro hace referencia a las maravillas de Dios en Hechos 2:22: Varones Israelitas, oíd estas palabras, Jesús nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros, por medio de él, como vosotros sabéis.

Maravillas, teras (τέρας,  , algo extraño, que hace que el espectador se maraville. Se usa siempre en forma plural. Se traduce «maravillas» en Hch_2:43 ; Hch_15:12;
la Concordancia Exhaustiva Strong define  señales ( en griego semeion) como:  un signo, marca, símbolo por el cual una persona o una cosa se distingue de los demás y se sabe, maravillas, ( teras)  significa algo así como: "un acto milagroso de Dios lleva a cabo junto con una señal."

Pedro, en su discurso el dia de Pentecostés enfatiza como Jesucristo manifestó en la tierra maravillas, señales y prodigios. En Hechos 4:29 los apóstoles piden en oración a Dios que manifieste lo mismo sobre la iglesia.

Y ahora Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra, mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades, señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús.  Cuando hubieron orado, el lugar donde estaban congregados tembló; y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.

Dios escuchó la oración e inmediatamente manifestó una señal, el lugar tembló. Además comenzaron manifestaciones poderosas de sanidades, tal como se muestra en el capitulo cinco de los Hechos, veamos dos citas bíblicas:

Hechos 5: 12: "Y por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y prodigios en el pueblo, y estaban todos unánimes en el pórtico de Salomón."

Hechos 5:16. "Y aún de las ciudades vecinas muchos venían a Jerusalén,  trayendo enfermos y atormentados de espíritus inmundos; y todos eran sanados."

Es importante reconocer que los milagros, prodigios y señales son manifestaciones de Dios  que acompañan la predicación del evangelio del reino, pero no sustituyen la misma, es decir, para Dios lo más importante es la predicación del mensaje del evangelio, y el milagro más grande es la salvación  de las almas.

  Otro aspecto a resaltar es que estas señales, milagros y prodigios, no son para exaltar el nombre de una persona, ministerio o iglesia, sino que son hechos por y en el nombre de Jesús, el cual es glorificado y presentado como el salvador y sanador. Esto último es vital, ya que muchas sectas y religiones falsas hablan y supuestamente manifiestan señales y milagros, pero no exaltan ni presentan a Jesucristo como Dios y como medio de salvación para la humanidad.

¿Porque Dios manifiesta sanidades, señales y prodigios?,  ¿Cuál es el propósito?

En Hechos 3:16, Pedro, responde al pueblo de Israel, con relación a la sanidad del hombre cojo de nacimiento:

"Y por la fe en su nombre, a este, que vosotros veis y conocéis, le ha confirmado su nombre, y la fe que es por él, ha dado a este está completa sanidad en presencia de todos vosotros".

El propósito de los milagros, de las señales y los prodigios es que Cristo sea glorificado, exaltado y  que se entienda que es por la fe en Cristo que recibimos salvación y sanidad.

B.- Perseverancia en la  enseñanza (doctrina) y comunión entre sus miembros.

Hechos 2:42. Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.

La palabra Perseverar viene del griego PROSKARTERE que literalmente significa ser intensivamente fuerte, soportar, permanecer de pie bajo cualquier circunstancia de sufrimiento.

En el Nuevo Testamento, la palabra doctrina viene del griego didachē,  que significa instrucción (el acto o material): doctrina, enseñanza, enseñar.


Ellos perseveraban, en primer lugar, en la doctrina de los apóstoles. La doctrina es la enseñanza. La razón porque los primeros discípulos perseveraban en la enseñanza de los apóstoles es que se daban cuenta de dónde  provino esa doctrina—de Jesucristo. En el primer siglo, las iglesias primitivas no fueron guiadas por las opiniones privadas,  tampoco por sus sentimientos personales, tampoco por las tradiciones de los hombres, sino por la enseñanza de los apóstoles.

Los creyentes de la Iglesia primitiva perseveraban, es decir, permanecían constantemente  bajo las enseñanzas de los apóstoles. Esto significa el gran lugar que tenia la enseñanza en la formación  espiritual de los primeros cristianos. Aunque no existía, como hoy, el Nuevo Testamento,  en los inicios de la iglesia de Jerusalén los Apóstoles transmitían las enseñanzas que Cristo les había impartido.  

 

Esta enseñanza hoy día se encuentra en el Nuevo Testamento. Por tanto, lo más importante hoy día es volver al Nuevo Testamento, a las enseñanzas apostólicas. Su doctrina es la norma divina (2 Timoteo 3:16,17).

 

 La iglesia con carácter apostólico persevera en la enseñanza, en la doctrina  y formación espiritual de sus miembros. No solo informa, sino que forma espiritualmente. 

El texto establece que perseveraban en la comunión unos con otros. La palabra comunión, del griego koinonia, implica,  participar en común acuerdo de las cosas espirituales que tenemos en Cristo y las cuales somos llamados aguardar haciendo el máximo esfuerzo por mantener esta comunión perfecta en la familia de Dios La palabra comunión significa más que compañerismo, es tener afinidad, acuerdo, compromiso, tener en común todas las cosas, este era el sentir de la iglesia  en Jerusalén. 

 

Una iglesia, con carácter apostólico, cree y practica la unidad, amor y perdón  entre sus miembros; rechaza y reprende las divisiones, chismes, murmuraciones y contiendas que atacan el seno de la misma.

No quiere decir que no surjan problemas internos, ni personas que se opongan,  ya que aparecerán los Ananías y Safira (Hechos 5), pero  estos  no tendrán la vida de Cristo, sino que cosecharán muerte espiritual, y hasta física. Habrá murmuración, como en Hechos 6, en el caso de las viudas, pero se resolverán los problemas con la ayuda y sabiduría del Espíritu Santo.

Lo importante, cuando hay problemas y situaciones conflictivas en la iglesia, es primero manifestar una buena actitud frente a la situación, si hay un problema con algún hermano, dirigirse a esa persona y hablar del asunto, para buscar una reconciliación, tal como Cristo lo enseño en Mateo 18:  15-17

 Si como miembro de la iglesia veo algo que pueda afectar la congregación, o no estoy de acuerdo con algo, debo dirigirme a mis pastores, y no propagar, ni comentar a otros, ya que esto hace mucho daño a la iglesia. Hablar mal  y murmurar de su propia iglesia,  de sus  pastores y líderes, y de otros miembros  es pecado ante Dios, ya que daña las relaciones cristianas, prejuicio a otros, y desata un espíritu de rebelión y contienda. Imagínese que a usted le hablen mal todos los días de una persona, que usted no diga nada, sino que escuche siempre comentarios negativos de esa persona, llegará el momento que cuando vea a dicha persona, le tratará de acuerdo a la influencia de la cual ha sido permeado. Como creyentes, debemos evitar esto, y practicar el amor ágape.

Los creyentes de la iglesia de Jerusalén perseveraban en el partimiento del pan; es decir, comiendo juntos, y celebrando la cena del Señor, como el mismo Jesús había hecho al instituirla (1 Corintios 11:20-34). Al tomar juntos la cena del Señor,  manifestaban la unidad del cuerpo de Cristo, reconociendo y recordando el sacrificio de Cristo en la cruz, y la salvación recibida por medio de su gracia.

Por último, la iglesia apostólica perseveraba en las oraciones;  los creyentes se reunían a orar, en el templo, había una hora señalada como la hora novena, la de oración. Los apóstoles Pedro y Juan acostumbraban a  ir al templo a orar, y en esa dimensión de oración y fe Dios manifestó milagros, como la curación de un cojo o paralitico (Hechos 3). 

Nos llama la atención que Hechos 2: 46-47 muestra otra área de perseverancia de la iglesia apostólica: Y perseverando unánimes cada dia en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada dia a la iglesia los que habían de ser salvos.

La asistencia al templo era importante para los creyentes de la iglesia en Jerusalén, Perseveraban en su asistencia, es decir eran constantes, asistían al templo con firmeza y constancia.  No solo iban al templo, sino que se reunían en las casas, para compartir los unos con los otros y enseñar y predicar a Jesucristo (ver Hechos 5:42).